Publicado el 05/09/2010 la Capital mdp
El fomentismo se afianza como medio para gestionar mejoras en los barrios
Hay 110 sociedades de fomento reconocidas por
el municipio. Entre 80 y 90 están funcionando plenamente. Hay un trabajo
sistemático de reactivación de este movimiento. La participación e
integración de los vecinos es uno de los desafíos más importantes.

Ana Lía Moyano (Montemar El Grosellar), Cristina Rojo (Parque
Luro) y Ofelia Ilarregui (Los Pinares), junto a Beatriz Epifani,
colaboradora de El Grosellar.
De la mano de la extensión de la
ciudad, van creciendo las necesidades de mejoras de esos entornos, antes
deshabitados que hoy cuentan con núcleos de población. Para acordar y
gestionar las mejoras prioritarias, los vecinos de esas zonas siguen
eligiendo nuclearse a través de juntas vecinales -primer paso para una
asociación vecinal de fomento con reconocimiento oficial-.
Asimismo los barrios más antiguos de la ciudad siguen teniendo a las
sociedades de fomento como intermediario natural y directo con las
autoridades, un lugar de participación, debate, análisis y gestión de
las necesidades y mejoras. En principio, la reunión tiene que ver con la
concreción de servicios básicos, como tendido de calles, iluminación,
mantenimiento de la infraestructura, luego gas, agua corriente, cloacas.
Pero no se termina allí y en aquellos sitios que ya tienen cubiertos
estos servicios, los continúa nucleando la sociedad de fomento como
sitio de referencia social y cultural del barrio y, en los últimos años
también como sitio de debate y acción por temas de preocupación general:
la inseguridad y la contención de adolescentes.
A lo largo de los años estas entidades han tenido altibajos en su
funcionamiento, algunas han quedado acéfalas, por cansancio de sus
directivos, falta de participación, diferencias de criterio con la gente
de la zona. En cambio hay otras que siempre han mantenido una intensa
actividad diaria, con programas oficiales y otros autogestionados.
El gobierno municipal, a través de las áreas de Asuntos de la Comunidad y
Relaciones con las ONG está encarando un proceso sistemático de
colaboración para la reactivación de aquellas entidades que por
diferentes motivos han quedado sin representación y sin actividad, al
tiempo que está guiando a vecinos de barrios más nuevos, para iniciar su
sociedad de fomento.
Hace menos de una década, el registro de sociedades de fomento con este
reconocimiento oficial era de 101. A fines de 2008, había en el registro
municipal 108 entidades vecinales. Hoy son 110 las que figuran en este
listado. Pero en estado "activo" hay entre 80 y 90. Y el trabajo sigue.
"Algunas sociedades de fomento en algún momento tuvieron personería y/o
reconocimiento pero no estaban en funcionamiento. Fueron motivo de
atención nuestra. Porque las entidades que están activas, con convenio,
tienen una relación más directa con los vecinos facilitada por los
recursos que se les baja" indicó el director de Asuntos de la Comunidad,
Marcelo Fernández.
En ese marco, enumeró varia sociedades de fomento que "han recuperado la
vida institucional", como "Quebradas de Peralta Ramos, barrio Las
Canteras que tenía proceso de intervención de hace una década por
personas jurídicas. Tiene una sede amplia, todavía nos toca resolver
alguna cuestión para que lo que se logró con la intervención, el
empadronamiento masivo, se traduzca en una actividad cotidiana,
continua".
Siguiendo con las entidades "reflotadas", el funcionario señaló los
casos de "La Herradura, una de las que estaba perdida en nuestros
legajos. La comisión estaba disgregada, se recuperó. Se hizo hace dos
años una asamblea con participación masiva, fueron 350 vecinos. También
la de Las Dos Marías. Felizmente hoy se han acercado de distintos
lugares del barrio vecinos interesados en reflotarla y estaremos
reuniéndonos para seguir con la normalización". Además, en "Parque
Palermo y Valle Hermoso estamos acompañando con el trámite de personería
jurídica".
Otra de las entidades "reactivadas" es la del barrio José Hernández. "Si
bien hace varias décadas que existe, el reconocimiento como institución
se le dio el año pasado, en el HCD, por unanimidad", continuó.
"Estación Norte que también hacía 10 años que no registraba
funcionamiento tuvo reconocimiento. Motorizó mucho que se reflotaran las
dudas de los vecinos por la estación nueva. Los acompañamos promoviendo
que hoy sea esa la preocupación, mañana puede ser otra, por eso es
bueno tener el ámbito de participación continua. Así, hoy tienen sede
provisoria, comisión directiva conformada, ha recibido la biblioteca y
actividades que coordina la Secretaría de Educación".
Más adelante, Fernández señaló que "Florentino Ameghino venía de algunos
años en los que no se hacía asamblea, por eso los socios, los vecinos,
se fueron distanciando. Se propició un diálogo, hicieron asamblea y
renovaron autoridades. En el barrio Libertad hubo participación masiva
en la elección de autoridades y en Faro Norte los vecinos se mostraban
distanciados, pero se acercaron y hubo renovación de comisión. Ahí se
dio por dos motivos, lo permitió la gente que estaba y que la gente se
sumó".
En tanto "está el caso de San Jorge, el primer barrio al que nos
cercamos, y todavía no lo hemos podido encaminar" reconoció, aseverando,
además que hay muchos otros sectores a los que no se han podido acercar
aún "como el caso de Colonia Barragán, que está muy alejado, también
sin actividad desde hace unos años".
Por otro lado se está guiando el proceso de formación de nuevas entidades.
"Hay jurisdicciones de sociedades de fomento que son enormes y la misma
población y necesidades particularizadas de los mismos vecinos por su
lugar hacen que en algún momento surja la petición de dividirse",
explicó.
En ese marco señaló que "hoy hay un trámite en la zona de lo que es El
Sosiego, Trinidad y Zorzales, actualmente parte de Estación Camet. Hay
socios que no están de acuerdo, otros que sí. El trámite está en el
Concejo Deliberante".
Por otra parte, en la zona de Sierra de los Padres hay un expediente que
está en trámite de Colonia Laguna de los Padres, tiene que ver con la
reserva misma, los primeros colonos, que se nuclearon, armaron su junta
vecinal e iniciaron el trámite de reconocimiento. Por el momento está
dentro de la jurisdicción de Gloria de la Peregrina".
Asimismo, "estamos con Santa Rosa del Mar de Peralta Ramos trabajando.
Ahí hay un núcleo habitacional muy importante en la zona lindera a El
Griego. Ya están analizando de qué manera hacen para conformar una
sociedad de fomento".
También está el caso del Barrio Feliz, "una jurisdicción que se
encontraba rodeada por los barrios Los Tilos, Virgen de Lujan, López de
Gomara y Malvinas Argentinas, que se fue poblando en un sector que fue
quedando afuera de representación".
Más convenios
"Hay cosas hermosas que se logran" en el marco de convenios de
contraprestación, una figura a través de la cual el municipio puede
asignar fondos a las sociedades de fomento debidamente constituidas,
para que realicen algunas tareas de mantenimiento puntuales "que de otra
forma serían imposibles", como mantenimiento de refugios de paradas de
colectivos, señalización de calles, limpieza de terrenos, entre otras.
En 2008 eran 62 las entidades que tenían este tipo de convenio. Hoy son 72.
Para 2010, el presupuesto asignado a los convenios de contraprestación
había sido de 5 millones de pesos, pero en el transcurso del año se
sumaron entidades. "Se agregaron los convenios de Parque Palermo, El
Boquerón y Puerto, en este último caso específicamente para el
mantenimiento y mejoramiento de la plaza Italia, que se realiza en
conjunto con la Comisión de actos Culturales José Ibáñez".
Fernández indicó que desde el inicio de la actual gestión municipal "la
idea era ir ampliando los convenios porque notamos que de esa manera se
mejora sensiblemente la capacidad de mejoras. Buscamos que todas esas
tareas se ampliaran y mejoraran", aunque reconoció que "algunas
sociedades de fomento, por cuestiones institucionales, no pudieron
seguir cobrando los convenios, se les dio de baja. Es que para ello las
entidades tienen que cumplir ciertas condiciones sino no se les puede
renovar".
Los convenios son de 9 meses, con prórroga de 3, por lo que se van renovando anualmente.
Los montos que recibe cada entidad varían, según contraprestaciones y
antigüedad en el servicio. "La idea siempre es mejorarlos" aseveró el
funcionario, agregando que "estamos analizando algunas condiciones que
nos permitan también mejorarlos particularmente, para que sean más
equitativas".
Asimismo manifestó el interés en ayudar a las entidades que no reúnen
las condiciones "para que puedan cumplimentar los trámites y volver a
tenerlas".